El cortometraje, lo fuerte de la cineasta Patty Chávez

Francisco Gómez Maza

 

Ciudad de México. Patty Chávez Pichardo, con proyectos cinematográficos internacionales, se abre paso en el complejo y competido mundo de la producción de cortometrajes.

Egresada de la Universidad Anáhuac, actualmente desarrolla su talento en coproducciones españolas, uruguayas y suizas.

Despegó hace siete años con el cortometraje El chico gourmet, que le valió para obtener el Premio Ángeles Anáhuac, como el mejor cortometraje de 2008.

Patty Chávez y Ana María Iturregui fueron las productoras. El guión fue de la escritora Kasandra Luna y la edición estuvo a cargo de Kengi Gavira. Los papeles fueron desarrollados por el actor Mauricio Mejía, actualmente reconocido intérprete de telenovelas de Televisa, y Cinthya Pichardo.

Ese mismo año (2008), produjo Y Dios… perdió el juicio llevando como compañera a Ana María Iturregui y en los roles, a reconocidos actores como Roberto Sosa, Sebastián Moncayo, Adrián Makala, Mauricio Mejía y Talía Marcela.

En Y Dios… perdió el juicio, asumió además la responsabilidad de dirigir el corto.

Su mejor desempeño, sin duda, lo ha tenido en 2012, cuando participó con Boyler Films en Consida campaña hacia embarazadas para prevenir transmisión de VIH”, producción que contó con la participación, como actrices, de la prestigiada periodista Paola Rojas y la conductora y cantante Daniela Magún.

Ahora se halla involucrada en la producción de The last minute, cuyo guión es de Jimena Antoniello y Laws of atracttion, bajo la dirección cinematográfica del suizo Andreas Graft.

Patty Chávez está convencida de que en el horizonte del arte de la cinematografía no hay una estrella para cada uno de los que se embarca en la producción de películas, sean cortometrajes o de larga duración. Hay que luchar todos los días y en las noches también, “porque a veces sólo en la quietud y silencio nocturno se te prende el foco”, dice alegre y satisfecha de lo que está logrando.

 

Paty

 

Por supuesto que en ese competido universo busca su estrella. Sabe que la alcanzará, en denodado esfuerzo, con una producción “estrella”. En tal propósito empeña su talento y las enseñanzas que, como licenciada en ciencias de la comunicación, en especialidad de cinematografía, aprendió.

“Si no me aplico en la praxis, habré pasado en balde por la Universidad”, se atreve a autocalificarse.