El principio del fin de la majestuosa Ciudad de México

Édgar Ramblas @YoSoyEdgarico

Ciudad de México. Desde hace algunos días se ha estado manejando la posibilidad de que el actual Distrito Federal deje de serlo y se convierta en la Ciudad de México, lo que involucraría, como ya sabemos, la creación de una Constitución Política que garantice los derechos de los defeños; sin embargo, y lamentablemente, el partido en el poder será el encargado de planificarla, cuestión que a los ciudadanos no nos conviene.

Pero quiero ir más allá. Al dejar de ser el Distrito Federal, los recursos, al igual que con los demás estados serían limitados y tomando en cuenta que la ciudad gasta más de lo que gana y la mala distribución no nos dejará movilizarnos para la creación de nuevos centros industriales o agrícolas, dejaría a la Ciudad de México aún dependiendo del gobierno y el día que el gobierno federal quiera ver caer a nuestro ya para entonces estado, éste se convertirá en una ciudad fantasma, ya que el sector financiero que nos dará para nuestro desarrollo, probablemente se vaya y entonces nos quedaremos simplemente en el recuerdo, creando de esta aún “megalópolis”, un pueblito fantasma, y en nuestro recuerdo quedara como la ciudad de los templos, palacios y torres, derrumbándose con hórrido estruendo y sus calles típicas así como sus amplias avenidas verán empolvarse y mirarán con lágrimas sobre sus paredes el sitio donde alguna vez 23 millones de personas convivieron juntas sin saber que otros sitios en México existían. Para entonces, y ya muy en el futuro los estados como Nuevo León, Jalisco, Querétaro, entre otros, se llamarán “Ciudades del futuro” donde los 23 millones de personas se moverán desesperadas y exigentes por cada vez más avances tanto laborales, como tecnológicos.

Nuestra ciudad al convertirse en un estado más, con el paso del tiempo y si no ponemos atención a nuestro gobierno, así como al crecimiento de la misma dejará de estar a la cabeza en México, y eso es algo que no nos conviene a nosotros como defeños.