Ven favorable negociación de TLCAN y continuidad en política económica

Ven favorable negociación de TLCAN y continuidad en política económica

Ciudad de México. En 2018, las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) concluirán de forma favorable, habrá continuidad de la política económica tras el proceso electoral y la producción petrolera se estabilizará, estimó Santander.

La institución financiera consideró que en lo externo, la economía estadounidense crecerá nuevamente en un rango entre 2.0 y 2.5 por ciento y las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) incrementarán gradualmente.

De acuerdo con sus perspectivas para 2018, los tres primeros factores (TLCAN, proceso electoral y producción petrolera) ayudarían a reducir sustancialmente la percepción de riesgo país, lo que determinará una apreciación del peso, con cotización estimada de 17.50 pesos por dólar al cierre del año.

Esto contribuirá a una tendencia de baja en la inflación y menores presiones para el Banco de México (Banxico) respecto a la tasa de referencia, para la cual Santander prevé una baja de 25 puntos base en el cuarto trimestre de 2018.

Además, habría una mejora en las decisiones de gasto de consumo e inversión, que junto con el crecimiento de las exportaciones no petroleras debido al aumento de la demanda externa tanto por parte de Estados Unidos como por otras economías, llevarían a la economía mexicana a un crecimiento de 2.7 por ciento.

El grupo financiero de capital español señaló que durante 2018, el desempeño de la economía y los mercados financieros en México estarán expuestos a una serie de factores internos y externos, tanto del orden económico como político.

Consideró que durante el primer semestre del año la volatilidad financiera podría ser elevada, pero prevé que para la segunda mitad del año, de cumplirse algunas premisas, podría observarse un mejor ambiente en los mercados y en general en las condiciones de la economía.

Para México resultará importante tener algunas definiciones fundamentales, que permitirían que los mercados locales y el peso consigan un mejor desempeño, sobre todo después de lo observado en las últimas semanas de 2017.

Al respecto, en primer lugar consideró que llegarán a buen término las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Canadá y Estados Unidos y que esta asociación comercial prevalecerá con beneficios para todas partes.

En segundo, apuntó, es indudable que las elecciones de 2018 en México posiblemente ya desde ahora estén incidiendo en el comportamiento de los mercados financieros y en las decisiones de inversión de las empresas, así como de consumo de los hogares.

“Nos parece que en las actuales circunstancias y dadas las desafortunadas experiencias en otras regiones del mundo, sería poco probable el que se condujera a una “ruptura” de los fundamentos de la estabilidad económica como son las anclas fiscales y monetarias, pero además el que pudieran revertirse algunos de los logros de las reformas estructurales”, anticipó.

En tercer lugar, apuntó, las autoridades en México tendrán que evaluar los posibles impactos que tiene para el país las recientemente aprobadas reformas fiscales en Estados Unidos, sobre lo cual confió en que en los próximos días habrá un análisis de la Secretaría de Hacienda que dará certidumbre sobre las posibles consecuencias para el esquema tributario local.

En cuarto lugar, si bien sigue existiendo una elevada incertidumbre sobre el desempeño de la producción petrolera, la Secretaría de Hacienda estima que por primera vez en muchos años, durante 2018 habría una recuperación moderada hacia un nivel promedio de un millón 983 mil barriles diarios, con un crecimiento de 1.5 por ciento anual con respecto a 2018, destacó.

En quinto lugar, anticipó que la Junta de Gobierno del Banxico elevará nuevamente su tasa de interés objetivo en su reunión programada para el 8 de febrero en 25 puntos base, para llegar al 7.50 por ciento, pues las presiones inflacionarias resultaron mayores a las previstas a lo largo del cierre de 2017, por la depreciación cambiaria y choque de precios energéticos y agrícolas.

Por ello, revisó su estimado de inflación de 2017 a 6.70 por ciento, y previamente había revisado su proyección para 2018, a 4.1 por ciento desde 3.8 por ciento.

Así, consideró que el Banxico elevará su tasa en febrero y posiblemente sea hasta el cuarto trimestre de 2018 en que pueda reducirla en 25 puntos base si, como se espera, la inflación va a la baja hacia un nivel cercano al 4.0 por ciento y si como se prevé, se observa una recuperación sustancial del peso en la segunda mitad del año.

Precisó que el peor escenario para la economía de México sería que hubiese una ruptura en el TLCAN, que no prevaleciera una política económica consistente con la estabilidad macroeconómica y el impulso a las reformas estructurales.

Además, que la producción petrolera bajara una vez más y que los choques persistentes en el tipo de cambio y la inflación determinaran que el Banco de México tenga que reforzar su postura restrictiva más de lo previsto y por más tiempo de lo esperado.

“Por ahora, no tenemos los suficientes elementos para suponer que esto tiene mayor probabilidad de ocurrir que nuestro escenario base, pero en tanto esta percepción de riesgo no quede resuelta es factible esperar que persista un ambiente de incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros”, acotó Santander.