COLUMNA INVITADA
Por: Carlos de la Peña Jiménez O Farrill, presidente de la A. C.”Ciudadano Comprometido por Metepc”
cpjof2022@gmail.com
Instagram: carlosdlp_metepec
La seguridad pública es una responsabilidad primordial de las corporaciones policiales. Sin embargo, respaldar su labor mediante la participación ciudadana —siempre dentro del marco de la legalidad— constituye la vía más efectiva para prevenir el delito en nuestras comunidades.
Nadie conoce mejor el entorno vecinal y lo que sucede en las calles que el propio ciudadano: ellos saben quién altera la convivencia, dónde se cometen los ilícitos, quiénes participan en actos delictivos y cuáles son los puntos de mayor riesgo en su zona.
Frente al inicio de operaciones del Observatorio de Seguridad Ciudadana en Metepec, resulta indispensable trabajar en la unidad vecinal y el combate a todas las formas de violencia en el corazón de los barrios, colonias, unidades habitacionales y fraccionamientos.
Se trata de impulsar valores como la solidaridad, el respeto y la sana convivencia, con la mira puesta en establecer una nueva cultura enfocada en la prevención y la denuncia ciudadana en cada rincón de nuestro municipio.
Ante fenómenos complejos como la extorsión y el secuestro, la improvisación puede convertirse en complicidad. Por ello, el Observatorio propondrá un programa sustentado en generar redes de alerta inmediata y organización comunitaria para devolver la tranquilidad a las familias.
Nuestra prioridad es clara y urgente: contribuir a reducir los delitos de alto impacto, especialmente la extorsión y el secuestro, a través de acciones que desarrollen una cultura de la prevención.
Ambos crímenes vulneran la libertad, la paz social e individual, así como el patrimonio que nuestras familias han construido con esfuerzo. La extorsión somete mediante el miedo permanente; el secuestro atenta de golpe contra lo más sagrado: la libertad.
Un hecho reciente encendió las alertas y evidenció la magnitud del desafío: la detección y captura de presuntos integrantes de una banda de extorsionadores que operaba desde un inmueble en Metepec.
Este suceso nos obliga a poner especial atención en el territorio y responder con una estrategia seria, donde la participación social constituya el motor para disuadir e inhibir a la delincuencia.
Nunca olvidemos que detrás de cada reporte hay personas reales: comerciantes angustiados, artesanos preocupados y familias amenazadas que merecen respuestas efectivas.
Para hacer frente a esta realidad, el Observatorio desplegará una estrategia basada en tres ejes sustantivos:
Red Ciudadana de Comunicación Inmediata: estructuración de chat vecinal digital para compartir alertas verificadas y canalizar oportunamente los datos a las autoridades competentes.
Capacitación Preventiva: promoción de cursos, talleres y charlas —presenciales y virtuales— impartidos por expertos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
El objetivo es que la población sepa proteger sus datos personales, bienes e integridad, y cuente con la información necesaria para reaccionar ante una amenaza. La información responsable genera conocimiento y el conocimiento oportuno salva vidas.
Diagnóstico Territorial y Rechazo a la Violencia: presencia continua en los seis barrios, 11 pueblos, 18 colonias, 27 fraccionamientos, 9 conjuntos urbanos, siete unidades habitacionales y 288 condominios de Metepec para escuchar a los vecinos, transformar sus inquietudes en diagnósticos precisos y consolidar un rechazo unánime a la violencia.
Es fundamental enfatizar que la participación ciudadana no busca sustituir a las instituciones ni convertir a los vecinos en policías. Bajo ninguna circunstancia se expondrá la integridad de la gente; la fuerza del Observatorio radica en la prevención, la solidaridad comunitaria y la colaboración coordinada.
La seguridad tiene rostro: el de nuestras hijas e hijos, el de nuestros comerciantes y artesanos, y el de cada persona que merece salir a trabajar con la certeza de volver a casa en paz.
