¿Por qué López Obrador debe ganar la Presidencia?

¿Por qué López Obrador debe ganar la Presidencia?

Ciudad de México. Porque de Carlos Salinas a Peña Nieto los mexicanos han padecido la desgracia de 30 años de gobiernos neoliberales.
En nombre de la modernización en el Salinato remataron la industria paraestatal, incluyendo las mineras emblemáticas y rentables.
Se privatizó el sector financiero. Se entregó la banca a manos privadas. Ahora es de extranjeros.
Con Zedillo las crisis económicas empobrecieron a los mexicanos, se abandonó el campo. Actualmente los productos básicos de nuestra alimentación como el maíz y el frijol se tienen que importar.
Fox fue la esperanza del cambio pero fracasó rotundamente por su inexperiencia y falta de oficio. La violencia y la corrupción fueron distintivos de su gobierno. Para muestra el general Gutiérrez Rebollo, que se llevó entre las piernas al Ejército Mexicano. La Fuga de El Chapo puso de manifiesto una relación cercana.
Felipe Calderón desaprovechó la oportunidad que se le presentó para promover una transformación a fondo del país y prefirió dedicar toda su inteligencia y energía a la conducción de una guerra que de entrada estaba perdida.
Enrique Peña Nieto superó la ineficacia de su antecesor, pero logró las reformas estratégicas, que han sido todo un retroceso.
En materia energética prevalecieron los gasolinazos impuestos desde el sexenio de Fox y que capitalizó Calderón. Con Peña Nieto falta el golpe final de su administración que dará después de las elecciones.
En materia de violencia superó todas las expectativas. 2017 fue ejemplar. Los 23 mil 329 muertos de 2017 muestran que la estrategia de seguridad de los últimos once años son un rotundo fracaso.
A eso hay que aumentarle los escándalos de corrupción de la Casa Blanca, Odebrecht, La estafa maestra, en la que está involucrado José Antonio Meade, así como el desvío de miles de millones de pesos de Sedesol que debieron llegar a los más necesitados y que el candidato del PRI tendría que explicar en dónde están.
El niño aplicado en sus 20 años en el servicio público no tiene las manos tan limpias como presume.
Tampoco debe olvidarse que para aprobar las reformas el cómplice en Sal Lázaro fue el coordinador de los diputados del PAN en la 52 Legislatura, Ricardo Anaya, el actual candidato presidencial de la coalición Por México al Frente, quien también está manchado de corrupción y lavado de dinero. Castigar a un chofer prestanombres no se lo creyó nadie.
Está siendo investigado en España también por operar empresas fantasma y por las cuentas bancarias de su esposa, que no tienen nada que ver con lo declarado en su 3 de 3
En fechas recientes quedó a la luz pública la cercanía de Ricardo Anaya con Carlos y Raúl Salinas de Gortari.
Tampoco debe olvidarse que los padres de los gasolinazos son José Antonio Meade y Ricardo Anaya.
Por esto y por mucho más es que López Obrador debe ganar con amplia ventaja este 1 de julio.
Nunca más los neoliberales en el poder, han hundido al país. No deberían siquiera tener el cinismo de pedir otra oportunidad de gobernar.