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Si gana en Edomex una “simple Maestra”, tiene un año para demostrar que hay otro rumbo para México

Si gana en Edomex una “simple Maestra”, tiene un año para demostrar que hay otro rumbo para México

Ricardo Pérez Palacios Durán / México en la Red

 

Ciudad de México. Las elecciones en el Estado de México definirán el futuro del país. Derrotar al PRI y partidos satélite como el Verde (de los González Torres), Nueva Alianza (de Elba Esther Gordillo) y Encuentro Social (de grupos allegados al poder) significa el principio del fin de una hegemonía tirana que nos ha dominado al menos los últimos cien años.

En 2010 festejamos el Bicentenario de la Independencia, que en verdad nunca se concretó. Por ello se levantaron en armas los campesinos cien años después, que no la clase obrera, y se hizo la Revolución. Costó la vida de millones de mexicanos que soñaron con la libertad, y al final, ganaron los que perdieron la lucha armada e institucionalizaron los ideales de una sociedad que reclamaba y ahora exige justicia.

El Partido Nacional Revolucionario (PNR), ahora Partido Revolucionario Institucional (PRI) tuvo la oportunidad de concretar esos sueños, pero el poder y la ambición frustró toda esperanza.

Los primeros años después de la lucha armada; es decir, de los veinte a los cuarenta el país vivió tiempos de relativa paz y crecimiento, pero la mayoría de la población sufrió hambre, miseria y desigualdad.

De los cincuenta a los setenta el sistema político se fortaleció y la “justicia de la Revolución” sólo llegó a los mandos políticos y de sus socios económicos.

De los ochenta a la fecha los gobiernos se caracterizaron por exacerbar la corrupción y fortalecer a los grupos económicos nacionales y extranjeros, en beneficio de unos cuantos, además de prohijar la inseguridad y el narcotráfico, que adquirió dimensiones de un segundo Estado.

Cuando suponíamos que el sistema estaba agotado, en el año 2000 experimentamos un supuesto cambio con la llegada de Vicente Fox al poder. Todavía no sabemos si fue peor el remedio que la enfermedad. Y esta interrogante se multiplicó con el cuestionado triunfo de Felipe Calderón en 2006, cuya administración se caracterizó por la “Guerra contra el Narcotráfico”, que según estimaciones conservadoras dejó más de cien mil muertos en su administración (una guerra civil).

El regreso del PRI, con Enrique Peña Nieto, quien se ha caracterizado por la intolerancia, la incapacidad, la nula, por decir lo menos, preparación y cultura, nos ha llevado a la devaluación del peso, el incremento desmedido de la pobreza en el país, al aumento del precio de las gasolinas y de la corrupción en su máxima expresión.

Los casos de los ex gobernadores de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa; de Chihuahua, el otro Duarte; de Qintana Roo, Borge; de los tamaulipecos Hernández Deras y los Moreira, entre otros.

Además de los escándalos de la Casa Blanca de la esposa del propio Peña; la de Malinanlco de Videgaray, los contratos amañados con grupos de empresarios nacionales y extranjeros dan vergüenza, rayan y sobrepasan el cinismo.

Por eso ahora, que ven un verdadero riesgo de perder el Estado de México, a manos de una “simple” maestra, se sienten amenazados y echan mano de recursos económicos, de amigos pseudoperiodistas como Ciro Gómez Leyva y Loret de Mola, de empresas concesionadas como Televisa y TV Azteca, y otras radiofónicas y grupos editoriales impresos como El Universal, del corrupto Juan Francisco Ealy Ortiz, para aventar la “aplanadora” contra su oponente.

Pero la “Hora de la Verdad” puede empezar a marcar el final de este grupo de corruptos.

Si la maestra Delfina Gómez Álvarez triunfa en las elecciones del 4 de junio, tiene un año para demostrar que el grupo que representa tiene una opción verdadera para dirigir al país y despejar la duda de quién es el verdadero peligro para México, concepto con el que han querido manipular a la sociedad los enemigos de este país, algunos por unos cuantos pesos. Piénselo, si puede votar en contra de Alfredo del Mazo Maza seguramente pasará a la historia. Si se equivoca, en 2018 tiene una la oportunidad de regresar a nuestro negro, injusto y corrupto pasado. Quizá destino.