
@TuFantasma
La investigación revelada por el medio Canal Red ha destapado el “Hondurasgate”, una conspiración que documenta otra bajeza política de la ultraderecha estadounidense y su aliado el sionismo neonazi en América Latina.
El protagonista de esta infamia es el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (JOH), el hombre que fue condenado en Estados Unidos a 45 años de prisión por traficar 400 toneladas de cocaína.
Sin embargo, en un lance perverso, menos de un año después de su sentencia, un indulto fulminante de Donald Trump dejó al descubierto que el combate “inflexible” de EUA al narcotráfico, no es más que una farsa discursiva para intervenir en la soberanía de los pueblos.
Sin dar explicación alguna y por encima de cualquier principio de justicia, Trump liberó a un narco-convicto para reactivarlo como uno de sus activos más oscuros de la ultraderecha en América Latina.
El Rescate del capo con oro Sionista
La libertad de JOH no fue un acto de misericordia, sino una transacción. Los audios filtrados confirman que el indulto fue financiado y operado con recursos del sionismo neofascista israelí.
Este grupo de poder compró el perdón presidencial de Trump para reactivar a Hernández en una estructura criminal, una misión de injerencia regional contra México, Colombia y Brasil, los países considerados más progresistas de la región.
Se trata de la alianza definitiva entre el trumpismo y el sionismo radical para contratar a un criminal como operador político contra la soberanía, la democracia, la libertad y la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos.
Bajo este amparo, se ha establecido una oficina clandestina en Honduras, un búnker desde donde se operan fake news, mensajes “golpeadores” y campañas de desinformación masiva diseñadas para fracturar la estabilidad de los gobiernos de izquierda y colgarles la etiqueta de narcoestados.

El Capital inicial de la infamia: $500 mil dólares
La operación tiene financiamiento documentado en las grabaciones. La red inició con una inyección de $150,000 dólares para la supervivencia de la célula operativa, sumados a $350,000 dólares adicionales destinados por el presidente de Argentina, Javier Milei, con la finalidad de activar la maquinaria de guerra sucia mediática.
El objetivo es claro: intervenir en los procesos electorales de las potencias progresistas para “derechizar” el continente mediante el uso de noticias falsas y expedientes difamatorios fabricados a modo.
Argentina, con el respaldo de Javier Milei, actuará como el socio estratégico que facilita la difusión de este “shock” informativo.
Es una pinza de poder que utiliza a un convicto por narcotráfico, a fin de desatar toda la la capacidad de fuego digital del sionismo neonazi para poner la soberanía de los pueblos a los pies de los intereses de Donald Trump.
Una estrategia fundada en la Bajeza Política
Lo que el medio informativo Canal Red ha puesto sobre la mesa es la prueba más contundente de que la ultraderecha neofascista ha abandonado definitivamente las reglas de la democracia y está dispuesta a todo con tal de imponer a los candidatos de los partidos de derecha en los países que les resultan incómodos..
Es una declaración de guerra contra los gobiernos de Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva.
Esta red transnacional utiliza el dinero del sionismo radical para subvertir la voluntad popular, utilizando a Honduras como plataforma de una guerra híbrida que busca el control absoluto del continente.
La conspiración es real y ya tiene presupuesto. Con medio millón de dólares, una oficina clandestina y el respaldo cínico de Trump, el plan para debilitar a la izquierda es una operación criminal en marcha.
Otra bajeza política de la ultraderecha que no tiene límites cuando se trata de intentar recuperar, cómo sea, el dominio sobre América Latina