Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos,
Autoridades de las Secretarías de Educación Pública y Relaciones Exteriores,
Embajadores y Representantes de los países miembros del Consejo Directivo del ILCE,
compañeras y compañeros.
Presente
Dentro de los pasillos del Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE) cada vez se escucha con más fuerza y frecuencia la misma pregunta que ya nadie de nosotros puede omitir, Quién está conduciendo realmente la administración financiera del Instituto? Cuando se regularizarán los pagos? Cuando piensan responsabilizarse de lo que está sucediendo?
En tantos años de historia de nuestra institución, compañeros nunca antes habíamos vivido un nivel de desorden administrativo y caos de esta magnitud.
Hemos pasado por crisis y problemas presupuestales a lo largo de nuestra historia acá pero lo que hoy estamos sufriendo además de la falta de recursos es una alarmante falta de planeación, de comunicación y, sobre todo, de resultados, a esta gente nueva no le importamos.
Las explicaciones nos las cambian de un día para otro, los compromisos financieros con los trabajadores se posponen de manera recurrente y las soluciones simplemente no llegan y no mejoran.
Estamos hartos y mientras tanto, la incertidumbre y el desgaste permanente se han convertido en nuestro día a día.
Este desorden apunta directamente a la Coordinación de Administración y Finanzas, encabezada por quien hoy ha dejado mucho de que hablar Yovanka Cobos. Es su área la responsable directa de administrar, manejar y dar certeza financiera a la institución y precisamente eso es lo que hoy brilla por su ausencia, cuando se regularizará el pago pues quienes solo pueden estar tranquilos son quienes conforman su equipo ya que reciben sus pagos puntuales, y no han sufrido de la falta de pagos constante Cuando una administración funciona, los problemas se enfrentan, se explican y se resuelven y NO se esconden Cuando no funciona como ahora lo único que aparecen son excusas, retrasos, opacidad y un maltrato constante al personal que hasta parece burla y todavía quieren festejar, mejor regularicen pagar y dejen de disfrazar las cosas.
Pero el colmo de este desorden y de la insensibilidad con que nos tratan en esta nueva gestión es, la tragedia de nuestro querido compañero Paco, de quien su muerte nadie dijo nada.
Como muchos de ustedes saben, compañeros cercanos recuerdan que Paco manifestó sentirse mal antes de continuar con sus labores. Sin embargo, Mónica Monilledo lo obligó a seguir con sus actividades hasta altas horas de la noche. Paco murió de manera fulminante.
A partir de ese fatídico momento, lejos de que las autoridades ofrecieran información clara, transparente y humana a la comunidad del ILCE, lo que ha predominado es el silencio cómplice, la falta de explicaciones y una ausencia de sensibilidad del las autoridades del ILCE. Lo que nos indigna profundamente no es solo la irreparable pérdida de un compañero de años, sino la cobardía de una administración donde nadie quiere asumir la responsabilidad por las decisiones tomadas. Nadie da la cara para explicar de manera abierta qué ocurrió, cómo ocurrió y qué acciones se adoptaron.
Paco era una persona, un gran compañero de trabajo y un integrante valioso de esta comunidad del ILCE.
Su memoria merece respeto. Su familia merece claridad. Y nosotros, como trabajadores, merecemos respuestas .
Cuando ocurre una tragedia, se espera liderazgo y humanidad cosa que no ocurre en el ilce. Lamentablemente, esas cualidades no existen en esta nueva administración.
El desorden administrativo es insostenible y nadie de la sep dice nada ni los titulares ni nadie, la Coordinación de finanzas decide ignorarnos y engañarnos y todavía quieren festejar.
Ya basta de opacidad. El ILCE no merece este abandono y burlas por que pagan cuando quieren y como quieren, nos quieren ver la cara pero ya basta estamos muy hartos y vamos a alzar la voz y a acudir a todas las instancias que podamos con los vínculos con las embajadas y autoridades.
Atentamente,
Trabajadores indignados por la INCOMPETENCIA Y CORRUPCIÓN DE LAS ACTUALES AUTORIDADES DEL ILCE.