La pregunta que sostiene Veta y el misterio de la carta no se formula a gritos, sino como un murmullo que acompaña todo el recorrido: ¿qué ocurre cuando el miedo impide hablar y la amistad parece en riesgo?
A partir de esa inquietud, la obra escrita y dirigida por Alexis Morales construye un relato dirigido a las infancias que apuesta por la palabra, la música y la imaginación como formas de acompañamiento emocional.
La historia sigue a Veta, quien se adentra en un bosque nublado para encontrar a su amigo Luno, convencida de que ha sido raptado por los villanos de los cuentos.
Ese trayecto, que actualmente puede verse en el Foro Shakespeare, no solo propone una aventura externa, sino un desplazamiento interior donde el miedo y el silencio toman forma.
“Todos llevamos un bosque nublado dentro de nosotros, un lugar donde habitan nuestros miedos, dudas y silencios”, explicó Morales.
“En ese camino aparece la sombra del olvido, figura que concentra el temor más profundo de la protagonista. Su miedo central es ser olvidada y quedarse sola. Para continuar, Veta deberá mirar de frente esa posibilidad y comprender que la verdadera valentía nace de reconocer lo que sentimos y atrevernos a decirlo.
“Buscamos dialogar con las jóvenes audiencias a través de lenguajes que les resulten cercanos para hablar del fortalecimiento de la palabra personal y del valor de la amistad.”
La narración es acompañada por personajes viajeros que cantan y comentan el trayecto, retomando la figura de las trovadoras como un puente entre el relato y quienes lo presencian.
Morales subrayó que esta elección responde a una búsqueda consciente. “Desde el inicio tuve claro que quería contar esta historia combinando títeres, relato oral y música, buscando una forma cercana y sensible para las infancias.
El uso del ukulele refuerza esa cercanía. Elegimos este instrumento por su sonoridad cálida y su timbre íntimo, que evocan juego y ligereza, cualidades que dialogan con el universo de Veta.”
La puesta es una producción de Tribu Producciones, compañía que trabaja desde el cruce entre títeres, música original y participación activa del público. En escena, Sandra Pinal da vida a Veta; Karina Salazar interpreta a Lía y Vocara, y Jheraldy Palencia interpreta a Drako, Bruma y Vocara.
La creación del personaje principal fue un proceso prolongado. “La idea de Veta surgió del deseo de construir una figura entrañable que pudiera acompañar a las infancias en sus procesos de descubrimiento”, añadió Morales.
El trabajo comenzó incluso antes de que el texto estuviera concluido, a partir de improvisaciones y exploraciones que permitieron definir su carácter y su relación con el mundo.
“Más que ofrecer respuestas cerradas, Veta y el misterio de la carta propone una experiencia compartida.
“Los miedos siempre están presentes, pero se vuelven más llevaderos cuando los reconocemos con amor y cuando contamos con una red de apoyo: familia, amistades, personas para quienes somos importantes.”
‘Veta y el misterio de la carta’ puede verse todos los domingos de abril en el Foro Shakespeare.